Julio parece ser un mes para recordar grandes acontecimientos de nuestra historia. El 18 de Julio es el día que conmemora nuestra primera Constitución nacional. Este día lo tenemos en cuenta porque es un feriado no laborable nacional, y porque quizás en los informativos se hace eco de las celebraciones oficiales que por este motivo se efectúan.

Sin embargo tres días antes, el 15 de julio se recuerdan dos momentos importantísimos de la literatura y cultura uruguaya. Ese día nació José Enrique Rodó y falleció Juana de Ibarbourou.

José Enrique Rodó nació aquel 15 de julio, como ya mencionábamos, de 1871 en Montevideo y murió en Palermo, Italia –en otro feriado- el 1ero de mayo de 1917. En constante pugna con otro grande de nuestra cultura nacional, Vaz Ferreira, se destacó como escritor (particularmente como ensayista). También participó en la política nacional y fue un intelectual activo en la vida cultural de Uruguay. Era un hombre de profunda fe religiosa por lo que se preocupó de aspectos morales en la vida de los uruguayos, de los hombres en general, teniendo como base las antiguas tradiciones herméticas y grecolatinas. Sus obras reflejan el idealismo espiritualista y su estilo de escribir muestra rasgos típicos del modernismo (movimiento literario al que perteneció) tanto en su dimensión filosófica como poética.

Algunas de sus obras, consideradas joyas de la literatura hispana, son:

  • Ariel (1900).
  • Liberalismo y Jacobinismo (1906).
  • Motivos de Proteo (1909).
  •  El mirador de Próspero (1913).
  •  Epistolario (1921).

El enlace los lleva directamente a una de sus más famosas parábolas, que aparece en Motivos de Proteo.

http://letras-uruguay.espaciolatino.com/rodo/mirando.htm

El 15 de julio también se recuerda la muerte de Juana de Ibarbourou, que murió en Montevideo en 1979.  Nació el 8 de marzo de 1892 en Melo, Cerro Largo.  Fue una de las más importantes y recordadas poetisas uruguayas, considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de principios del siglo XX. Algunas de sus obras en verso son:

  • Las lenguas de diamante (1919)
  • Raíz salvaje (1922)
  • La rosa de los vientos (1930)
  • Romances del Destino (1955)
  • Angor Dei (1967)

Sin embargo no sólo escribió en verso sino también en prosa obras como:

  • El cántaro fresco (1920)
  • Estampas de la Biblia (1934)
  • Chico Carlo (1944).

Con una vida trágica, un matrimonio en el que incluso hubo violencia y un hijo que tomó ventaja de ella, tal como plantea el libro Al encuentro de las tres Marías, desarrolló una larga y creativa carrera y cosechó muchos logros. Uno de los más importantes fue el título de Juana de América que recibió el 10 de agosto de 1929 en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo el título de “Juana de América”, acompañada por Juan Zorrilla de San Martín.

Teniendo una gran red de contactos con otros artistas, políticos y grandes figuras de la región, fue enterrada con honores de ministro de Estado en el panteón de su familia del Cementerio del Buceo.

Acá dejo uno de sus poemas más famosos:

Porque es áspera y fea,

porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste…

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

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