Para comenzar con este ejercicio, que creo que todos deberíamos haber en algún momento, debe comenzar con una guía simple de preguntas intuitivas. Yo voy a trabajar con la primera, con la más básica.

Para luego quizá seguir avanzando.

Trabajaré con esas que surgen cuando cerramos los ojos, como solemos hacer antes de dormir y o en mi caso mientras rezo (cuando me acuerdo).

O mientras me baño.

O en los momentos más azarosos, más poco personales como cuando estoy almorzando con mis nuevos compañeros de trabajo.

La primera pregunta le tengo pensada. Lo que no sé aun es que voy a responder. Simplemente me voy a lanzar a escribir.

¿Quién soy?

Mi búsqueda por la identidad recorrió demasiados caminos como para poder ser definida con una simple respuesta. Soy:

1. Hombre. Porque nací del sexo masculino y si bien no sigo un modelo clásico heteronormatizante me considero hombre.

2. Cristiano. En mis valores están los valores de nuestro Señor Jesucristo e incluso algunos mandatos subliminales de la Iglesia Católica, pero también sus valores. Amar a Dios por sobre todas las cosas, amar al prójimo como a uno mismo.

3. Voluntario. Yo doy por que yo necesito. Yo necesito muchísimas cosas por algo yo doy mi tiempo, mi conocimiento y todo lo que puedo para tratar de ayudar a otros que en el final me terminan ayudando a mí. Defino el voluntariado como forma de vida. Como actitud cotidiana. Soy miembro de Proyecto Shoá y ex miembro de Serví Tu Ciudad y alumnus de AIESEC. Tres instituciones que me marcaron.

4. Soy el miembro que falla en una familia. Realmente en este momento no logré ocupar los lugares que corresponden como hijo y como hermano pero voy a lograrlo, porque creo que es algo que me define.

5. Gay. Me gustan los hombres tanto sexual y eróticamente como compañeros de ruta, de vida. Me ve construyendo la vida al lado de otro loco lindo como yo, difícil de encontrar, como una aguja en un pajar. Ya lo encontré una vez. Veremos si Dios me concede esa dicha nuevamente.

6. Soy sobreviviente al bullying. Como ex victima de bullying y victima de discriminación casi cotidiana logré sobrevivir sin romper como mis ideales cristianos de paz, de dar la otra mejilla de tratar de ser la mejor persona posible. Sin embargo todo esto tuyo efectos en mi autoestima, en la forma en que me veo a mi mismo, en las relaciones que trazo con mis amigos, en las cuales siempre quiero agradar, en que no me siento cómodo en ningún lado ni tengo realmente raíces o sentimientos de pertenencia fuertes.

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