Esto me pasó recién. Una compañera de trabajo me preguntó mi historia. Y yo hoy me considero un storyteller, en cierto sentido cuento mi historia de vida, lo que sufrí, lo que viví y también mis penas de amor.

Me aguanté pero al final lloré. Fui a Las Paulinas a buscar una tarjeta reconfortante y encontré una con una frase hermosa pero que me lo recuerda. San Martín de Porres fue un santo que conocí gracias a Diego y ahora Dios me regaló esta frase de él pero también el recuerdo y las lágrimas del duelo.

La frase es digna de ser compartida. Espero les guste.

Donde hay fe, hay amor. Donde hay amor, hay paz. Donde hay paz está Dios. Y donde está Dios, no falta nada.
Donde hay fe, hay amor. Donde hay amor, hay paz. Donde hay paz está Dios. Y donde está Dios, no falta nada.
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