Creo que en este tiempo que he escrito tanto sobre mí, mi pasado, mi relación con mi ex, es porque no puedo reconciliarme conmigo mismo.

Estoy tratando de reconciliarme con todos y con todo. Hoy ví a Pao, que es como una segunda mamá, la pareja de mi papá, a quien no veía hace meses por algo que en perspectiva fue tonto, y mañana voy a ver a papá.

Para mí no hay nada superado aún: No supero no ser la persona que proyecté ser hace muchos años. Con los parámetros normales del éxito. Recibido, con un buen trabajo, con estabilidad emocional. Soy un manojo de nervios, que van y vienen. Soy emociones que fluyen sin control alguno.

Quizás fue eso lo que me dejó fuera de un trabajo en el que me interesaba crecer.

Crecer duele, ya lo dije.

Pero me está doliendo mucho. No supero la relación hermosa que tuve con mi ex y me culpo enteramente por hoy no estar con él. Y no sé, conscientemente de si es mi culpa enteramente.

Culpo a mi pasado de quien soy hoy. De mis inseguridades, de mi baja autoestima, de verme en el espejo y no poder ver lo hermoso, sino las asperezas, los defectos, los tropezones y caídas; sin ver que de cada cosa aprendí algo.

Los lugares que recorrí en estos años, como AIESEC por ejemplo me hicieron consciente de mis puntos buenos y mis flaquezas, me hicieron autocrítico y ambicionar mucho. Eso es algo bueno. Porque además tengo las capacidades para lograr cosas.

Pero tengo que reconciliarme conmigo mismo. Tengo que darme la paz. Tengo que dejar de estar en guerra conmigo. No sé como lo voy a hacer, pero siento que escribiendo estoy yendo hacia alguna parte.

Creo que estoy comenzando a salir del pozo. Siempre me mostré como soy, sin embargo se que tengo más para dar.

Oh, I hate myself, and I feel crazy Such a classic tale

Esta es una frase de la última canción de Britney que realmente refleja un poco como me siento respecto a mí mismo. La canción refleja quizás como me siento a mi última relación.

Britney siempre me gustó, no tanto como Taylor Swift pero logra ese efecto de cautivarme y distraerme.

Y necesito bajar cambios, bajar las revoluciones y aceptarme y quererme. Todos lo necesitamos. Especialmente aquellos que como yo, no se quieren mucho a sí mismos.

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