En estos días no he estado bien. Los libros han sido siempre amigos y consejeros incluso. Entonces, como tengo muchos libros comprados sin leer, o que empecé y no he terminado, decidí arrancar uno y meterle de lleno.

Empecé a leer Eramos unos niños de Patti Smith. Me atrajo la foto de la portada y la actitud sexy de ambos.

No es un tema del que yo normalmente leería, pero últimamente mis gustos cambian y estoy buscando aprender otras cosas que no sean tan clásicas. Y estoy aprendiendo mucho sobre como era el ambiente de la música y el arte en los setenta y sesenta en Nueva York y las intimidades de estos dos artistas. A quiénes leían, con quienes vibraban, etc.

Y si bien soy muy comercial en la música que me gusta escuchar, quizás termine escuchando más ese tipo de géneros, cuando crezca y madure mi parte musical. Pero no soy comercial respecto a los libros.

Y caminando por la calle, me encuento a Jean Genet, un libro que Patti menciona como el que le enseñó que era la homosexualidad. No sé si compré exactamente el libro que ella leía, quizás ella leyó todos. Pero es un poeta maldito y no hay mucho acceso a sus libros.

Estando allí también me llamó la atención un libro de poesía erótica de Paul Verlaine, que en una librería cuesta carísimo. Ahora que estoy escribiendo poemas, quizás me inspire. Mis poemas son bastante puritanos, pero no sé hacia donde puede llevarme esa lectura.

Y además vi un libro de Jacques Prévert, escritor francés que me mencionó Rosa mi profesora de francés. Y otra compra más, para seguir aprendiendo.

Y antes de irme, veo que había un libro de Jean Paul Sartre de la cuestión judía. Y este filosofo de renombre que nunca leí, hablando de un tema en el que me involucré tanto por proyecto shoá, tiene que ser leído por mí.

Un libro te lleva a otro, y a otro, y a descubrir una multiplicidad de mundos posibles. Y yo quiero adentrarme en esos mundos.

Asi que tengo muchas lecturas pendientes, feliz por haber caminado por esa calle, ese día soleado.

Eramos unos niños - Patti Smith

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