Una amiga el otro día me reclamo, porque yo no ponía el interés que ella esperaba y merecía en una conversación que entablábamos que yo soy egocéntrico.

Fue una crítica justa en ella, dado que por varios motivos descuide su amistad en particular a lo largo de este año, pero también me hizo reflexionar en general, si soy egocéntrico o no, y que me hace ser así, o ser percibido de esa manera.

No solo su vinculo descuide sino otros, como por ejemplo con mi familia.

En estos últimos años, y sobre todo en 2013 estuve en una frenética búsqueda de mi mismo.  Dentro de mi identidad siempre pienso que el estar para otros es una parte, quizás hacer voluntariado o actividades para el prójimo e involucrándome en la vida de los demás, tratando de ser una influencia positiva –algunos me han dicho que por culpas, yo creo que es por vocación de educar, de enseñar, de dar porque recibo tanto o mas de lo que doy-.

Entonces la crítica me choco y fue como un despertar. Si, en este momento estoy siendo algo egocéntrico, hedonista y buscando el placer de la inmediatez. Estoy siendo un perfecto posmoderno.

Pero la posmodernidad no va tanto conmigo. Con lo auténtico mío. Con mi esencia.

Siento que soy más antiguo que eso. Tengo moldes y esquemas mas tradicionales, que conviven con esquemas de-construidos, que no puedo codificar, por las experiencias recientes que voy viviendo, que no coinciden con esa tradicionalidad.

Tengo una religiosidad especial, que choca y diverge de las nuevas sensaciones y tentaciones en las que me vi expuesto. Que me enseñaron. Que me enseñaron que quiero, que no quiero, y me dieron alguna orientación sobre en quien quiero convertirme.

Y este proceso es un proceso solitario. Hay compañeros de ruta, hay amigos y familia, pero las decisiones últimas son solitarias. Y en ese sentido si me volví centrado en mi mismo porque siento que es tanto el peso que tengo en mis hombros, en mi pecho, que solo puedo concentrarme en mi. En mi placer inmediato, en mi salida de la confusión, la vorágine y el desorden.

Mi padre me dijo que yo era un rebelde y que esta vida que estoy viviendo no es lo suficientemente ambiciosa para el hijo que el conoce. Esa rebeldía y ese espíritu emprendedor siguen ahí, en el corazón. Pero esta agotado, cansado y vapuleado. Esta casi que knock out. Necesita un respiro, un descanso.

Necesito un paramo donde descansar los pies y la cabeza y decidir que voy a hacer, y que camino voy a caminar, para que nunca mas me encasillen como egocéntrico.

Porque egocéntrico no es lo mismo que centrado en estar sano, en estar en paz con uno mismo, en estar en constante crecimiento, en ser un eterno curioso.

Porque para ser todas esas cosas, necesito de otros, como cualquier hombre o mujer. Como seres humanos somos seres gregarios, y para tener una vida interesante, tenemos que tener vínculos ricos e interesantes.

En esta locura yo logre experiencias y vínculos interesantes. Ahora es tiempo de ordenar el puzle.

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