encuentroEste tiempo en mí se definió por los reencuentros. Reencuentro con mi familia, conmigo mismo, hasta con Dios, aunque no necesariamente en ese orden.

A veces me pongo a pensar en el significado del reencuentro en la vida de cada uno de nosotros. Y con eso pienso, en que significa la palabra. El origen de las palabras me fascina y también el poder creador de las mismas.

Cuando nombramos algo lo estamos creando. Con nombrar el reencuentro con mi familia, con hablarlo y expresarlo, lo cree y eso me hace sentir feliz y hasta poderoso. Poderoso en que tengo dominio sobre algunas cosas a mi alrededor y feliz porque me acerco a lo que me hace bien. Lo mismo puedo decir respecto a Dios.

Si bien el llamado de Dios, como la disposición de mi familia fueron constantes fui yo el que tomó ese paso y decidió rezarle frecuentemente, pensar en Él frecuentemente y visitarlo en la Iglesia.

El reencuentro conmigo mismo es más complejo. ¿Por qué? Quizás uno piensa que debería ser el más fácil. Sin embargo el que pone las barreras para re-encontrarse, para vérselas consigo mismo y para enfrentarse a uno mismo en el espejo de la vida es uno. Y esas barreras son quizás las más difíciles de derrumbar. Igualmente, creo que con la introspección y el proceso en el que me embarqué estoy lográndolo. O al menos rascando la superficie. La cáscara.

Volviendo al origen de las palabras, quiero investigar con ustedes un poco el origen de la palabra reencuentro. Obviamente se origina en encuentro, pero indaguemos un poco más profundamente. En la querida Real Academia Española definen el reencuentro como:

Reencuentro

1. m. Acción y efecto de reencontrar.

2. m. Encuentro de dos cosas que chocan una con otra.

Sin embargo el diccionario es inteligente y me incluyó dentro de la búsqueda el verbo reencontrar que es definido como:

reencontrar.

1. tr. Volver a encontrar. U. t. c. prnl.

2. prnl. Dicho de una persona: Recobrar cualidades, facultades, hábitos, etc., que había perdido.

Cuando te reencontras con vos mismo, recobras cualidades, facultades, habilidades, cosas tuyas propias que habías perdido. Y también volves a encontrar, a alguien, a una identidad antigua emparchada con lo nuevo que adquiriste en el camino. Sin embargo con Dios, o con tus afectos volvés a encontrarte, simplemente eso.

Pero como ya sabemos la palabra reencuentro y reencontrar vienen de encuentro y encontrar. ¿Qué significarán exactamente esas palabras?

encuentro.

1. m. Acto de coincidir en un punto dos o más cosas, por lo común chocando una contra otra.

2. m. Acto de encontrarse (hallarse dos o más personas).

3. m. Oposición, contradicción.

4. m. Discusión, pelea o riña.

Un encuentro es coincidir en un punto dos o más cosas, a veces chocando. Con la gente a veces coincidimos en varios asuntos, chocamos en otros, pero en definitiva nos encontramos, incluso cuando peleamos, cuando discutimos. Cuando sabemos hacerlo con reglas de civilización, ese encuentro puede ser muy rico para conocer posturas distintas a las nuestras, para reflexionar sobre lo que pensamos.

Y a veces el encuentro implica oposición o contradicción. Mi encuentro con Dios fue contradictorio con la identidad sexual que tengo, al menos con el tipo de Dios con el que yo me había comunicado durante mi adolescencia. Sin embargo, como hablaba en el artículo de tomar y agradecer, en el momento no estaba preparado, pero Gonzalo Aemeillus me dijo que en vez de presionarme para confirmarme en la fe católica hiciera mi pequeño caminito de fe.

Finalmente lo empecé, cuatro meses después de que él me lo mencionara y ya no fue contradictorio, porque sentí a un Dios inclusivo, sobre todo con el Papa Francisco y su prédica. El Dios al que le rezo es un Dios que está acostumbrado a pecadores, a ovejas descarriadas (y no lo digo por mi sexualidad, que no la considero pecaminosa, sino por otras fallas) y yo soy una de ellas que busca el camino.

Para terminar analicemos la palabra encontrar. Puede ser muy interesante lo que nos tenga para decir.

encontrar. (Del lat. in contra).

1. tr. Dar con alguien o algo que se busca.

2. tr. Dar con alguien o algo sin buscarlo. U. t. c. prnl.

3. intr. Dicho de una persona: Tropezar con otra. U. t. c. prnl.

Yo dí con lo que buscaba, encontré de nuevo con los brazos abiertos a mi familia, a Dios y en cierta medida a mi mismo, que bajó sus barreras y finalmente se permitió toda la vulnerabilidad que precisaba para empezar a sanar. También me encontré con gente que no esperaba conocer o encontrarme que me han hecho bien.

El encuentro, los reencuentros, nos permiten abrirnos a nuevas experiencias, a más crecimiento, y también a volver sobre nuestros pasos y vincularnos nuevamente con aquello que nos hizo bien en un momento y que por alguna razón abandonamos. Encontrarse con uno mismo debe ser de las tareas más difíciles que decidí emprender, pero creo que es la única que me hará pleno.

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