Es una frase dicha, y repetida.

¿Qué viene después del amor?

Después de un amor intenso y mágico y de ilusión compartida.

¿Qué viene después de que la llama parece extinguida?

 

No entiendo bien las razones,

Pero hay gente y hay amores

que parecen querer irse,

que con rasgadas vestiduras se engalanan

que de desidia y desinterés se visten.

 

Hay quienes dicen que están mejor que contigo

aunque de las palabras que les dijiste únicamente se guíen

y a ciegas de su veracidad se fíen.

Sin haber tenido la curiosidad de comprobarlas,

sin haberte visto ni sentido,

sin haber palpitado contigo

ni escuchado como otrora los latidos de tu corazón.

 

El amor se nutre o se desnutre,

como una planta cuando se la deja secar al Sol.

Como las plantas, el amor no puede vivir solo de un nutriente,

porque se agota en si mismo.

 

Es triste ver mustio y descolorido,

un jardín que podría ser exuberante.

Pero un jardín sólo de una variedad de flores

No puede ser el páramo de un amor de arcoíris.

 

Cada día que pasa,

ese jardín se vuelve tierra en la que descansan

semillas esperando su momento

de abrirse de nuevo y mostrar con orgullo

que están listas para vivir una nueva primavera.

 

 

pero in fiore
pero in fiore (Photo credit: wallace39 ” mud and glory “)

 

Quizás estas plantas, quizás este jardín,

sobrevivan el otoño dorado,

el blanco invierno y el abrasador verano.

 

 

Solo lo sabremos cuando la sabia Naturaleza

decida que vuelvan a brotar sus vivos pilares.

 

 

Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secar...
Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor. Gustavo Adolfo Bécquer.

 

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