El 6 de enero en Uruguay y en muchos países con raíces cristianas se celebró la llegada de los Reyes Magos al pesebre del niño Jesús. Esto se conmemora con entrega de regalos a los niños y con la simulación de dicha llegada año a año, tal como celebramos en la Navidad el nacimiento de Jesús.

Sin embargo en un país laico como Uruguay la festividad toma tintes cada vez más ateos. Se celebra un gran premio de turf que hace vibrar a chicos y grandes, que con el renacimiento de nuestro principal hipódromo, reavivó la pasión de viejos burreros, contagiándose a nuevas generaciones. También se vive a la fecha y la llegada de los Reyes Magos como una fantasía infantil más en la que consentimos a nuestros niños e incluso grandes, obsequiándole regalos.

De forma cristiana este evento se conoce como la Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12).

Muchas veces se habla de esta fecha, de forma religiosa, usando la palabra epifanía, que viene del griego, significando manifestación. Para muchas culturas las epifanías son revelaciones interpretadas por profetas que hablan de cuestiones más allá de este mundo.

En este sentido, la palabra epifanía toma el significado en el cristianismo como una fiesta en la cual Jesús toma una presencia humana en la Tierra, se da a conocer como Hijo de Dios.

En el relato bíblico Jesús se dio a conocer a diferentes personas en distintos momentos, pero la cristiandad celebra como epifanías tres momentos.

El primero es la epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12) la cual celebramos el 6 de enero. La segunda es la epifanía a San Juan Bautista en el río Jordán. Y la tercera es la epifanía a sus discípulos con el milagro de Caná, en el que inicia su vida pública.

Por supuesto la epifanía más celebrada es la del 6 de enero en la que según la tradición, tres magos (en traducciones más modernas se menciona el adjetivo de sabios) llamados Gaspar, Melchor y Baltasar, aparecen desde oriente para adorar la primera manifestación del niño Jesús ofreciendole regalos simbólicos, oro, incienso y mirra. Si bien la Biblia no habla del número de los magos, ni tampoco de sus nombres fue la tradición la que los identificó de esa manera y sus restos descansan en la Catedral de Colonia, en la lejana Alemania.

La epifanía es una de las fiestas católicas más antiguas, incluso más antigua que la Navidad. Esto se refleja por ejemplo en que en Florencia existía una congregación con particular devoción por los magos, protegida por los Médici que les dedicaron la Cappella dei Magi en su palacio y la Adoración de los Magos de Benozzo Gozzoli y Fra Angelico respectivamente. Esta hermandad replicaba cada 3 años y luego cada 5 el viaje de los Reyes Magos por las calles de Florencia, siendo un gran festejo de la ciudad en la Edad Media.

En Uruguay y otros países se ha vuelto una tradición regalar a los niños cosas, conmemorando los regalos que los Magos le dieron al Niño Jesús, según cuenta el evangelio según San Mateo.

En este evangelio se cuenta que los Magos siguieron una estrella brillante para adorar y llevar los regalos a Jesús. Porque de hecho Jesús, María y José estaban yendo a un lugar seguro, a Belén para poder tener a su hijo. Se ha especulado, estudiando el cielo y la posición de las estrellas y los fenómenos astrónomicos de la época para saber como era el cielo en esos tiempos y saber la fecha de nacimiento de Jesús y algunos estudios apuntan a una inusual estrella iluminada, que podría ser la famosa estrella de Belén. No todos los estudios apuntan a lo mismo.

Según la tradición los magos llegaron en un caballo, en un camello y en un elefante, o en tres camellos dependiendo del país. Asimismo también se dice que los magos representan a los continentes de Europa, Asia y África.

En Uruguay, que sigue la costumbre española, la tradición es que los niños escriban una carta a los Magos algunos días antes y en ese día, conocido como día de los reyes se les deja algo de comer y beber a los camellos e incluso a los reyes. Al día siguiente los recipientes aparecen vacíos y los regalos bajo el arbol de navidad o al lado del pesebre.

También en Uruguay es tradición antes de dormir colocar un zapato de cada persona en la casa en fila y los reyes colocan los regalos de cada uno junto al zapato que corresponda.

Artísticamente la epifanía, o la llegada de los Reyes magos fue representada en infinidad de formas, habitualmente siendo llamada Adoración de los Magos.

Espero todos disfrutaran de este día en este cálido enero. 

 

El 6 de enero en Uruguay y en muchos países con raíces cristianas se celebró la llegada de los Reyes Magos al pesebre del niño Jesús. Esto se conmemora con entrega de regalos a los niños y con la simulación de dicha llegada año a año, tal como celebramos en la Navidad el nacimiento de Jesús.

Sin embargo en un país laico como Uruguay la festividad toma tintes cada vez más ateos. Se celebra un gran premio de turf que hace vibrar a chicos y grandes, que con el renacimiento de nuestro principal hipódromo, reavivó la pasión de viejos burreros, contagiándose a nuevas generaciones. También se vive a la fecha y la llegada de los Reyes Magos como una fantasía infantil más en la que consentimos a nuestros niños e incluso grandes, obsequiándole regalos.

De forma cristiana este evento se conoce como la Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12).

Muchas veces se habla de esta fecha, de forma religiosa, usando la palabra epifanía, que viene del griego, significando manifestación. Para muchas culturas las epifanías son revelaciones interpretadas por profetas que hablan de cuestiones más allá de este mundo.

En este sentido, la palabra epifanía toma el significado en el cristianismo como una fiesta en la cual Jesús toma una presencia humana en la Tierra, se da a conocer como Hijo de Dios.

En el relato bíblico Jesús se dio a conocer a diferentes personas en distintos momentos, pero la cristiandad celebra como epifanías tres momentos.

El primero es la epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12) la cual celebramos el 6 de enero. La segunda es la epifanía a San Juan Bautista en el río Jordán. Y la tercera es la epifanía a sus discípulos con el milagro de Caná, en el que inicia su vida pública.

Por supuesto la epifanía más celebrada es la del 6 de enero en la que según la tradición, tres magos (en traducciones más modernas se menciona el adjetivo de sabios) llamados Gaspar, Melchor y Baltasar, aparecen desde oriente para adorar la primera manifestación del niño Jesús ofreciendole regalos simbólicos, oro, incienso y mirra. Si bien la Biblia no habla del número de los magos, ni tampoco de sus nombres fue la tradición la que los identificó de esa manera y sus restos descansan en la Catedral de Colonia, en la lejana Alemania.

La epifanía es una de las fiestas católicas más antiguas, incluso más antigua que la Navidad. Esto se refleja por ejemplo en que en Florencia existía una congregación con particular devoción por los magos, protegida por los Médici que les dedicaron la Cappella dei Magi en su palacio y la Adoración de los Magos de Benozzo Gozzoli y Fra Angelico respectivamente. Esta hermandad replicaba cada 3 años y luego cada 5 el viaje de los Reyes Magos por las calles de Florencia, siendo un gran festejo de la ciudad en la Edad Media.

En Uruguay y otros países se ha vuelto una tradición regalar a los niños cosas, conmemorando los regalos que los Magos le dieron al Niño Jesús, según cuenta el evangelio según San Mateo.

En este evangelio se cuenta que los Magos siguieron una estrella brillante para adorar y llevar los regalos a Jesús. Porque de hecho Jesús, María y José estaban yendo a un lugar seguro, a Belén para poder tener a su hijo. Se ha especulado, estudiando el cielo y la posición de las estrellas y los fenómenos astrónomicos de la época para saber como era el cielo en esos tiempos y saber la fecha de nacimiento de Jesús y algunos estudios apuntan a una inusual estrella iluminada, que podría ser la famosa estrella de Belén. No todos los estudios apuntan a lo mismo.

Según la tradición los magos llegaron en un caballo, en un camello y en un elefante, o en tres camellos dependiendo del país. Asimismo también se dice que los magos representan a los continentes de Europa, Asia y África.

En Uruguay, que sigue la costumbre española, la tradición es que los niños escriban una carta a los Magos algunos días antes y en ese día, conocido como día de los reyes se les deja algo de comer y beber a los camellos e incluso a los reyes. Al día siguiente los recipientes aparecen vacíos y los regalos bajo el arbol de navidad o al lado del pesebre.

También en Uruguay es tradición antes de dormir colocar un zapato de cada persona en la casa en fila y los reyes colocan los regalos de cada uno junto al zapato que corresponda.

Artísticamente la epifanía, o la llegada de los Reyes magos fue representada en infinidad de formas, habitualmente siendo llamada Adoración de los Magos.

reyes

 

Espero todos disfrutaran de este día en este cálido enero. 

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