A veces la vida nos pone en encrucijadas que no sabemos como resolver. Son esos entuertos que nos hacen devanarnos los sesos en el día y hacen parecer a las noches como interminables, por estar en vela más tiempo del que deberíamos estar.

No todo el mundo está dispuesto a tomar desafíos por el mero hecho de aprender algo, y no todo el mundo elije tan libremente los desafíos que van a tomar.

En la vida tenemos y vamos a tener muchas instancias en las cuales la elección no sea tan libre como cuando decidimos ser parte de un equipo o liderarlo. Y para eso lo hacemos, para que cuando en la vida tengamos que manejar esas situaciones podamos hacerlo con gracia y altura.

Sin embargo el problema sigue estando. Y se multiplican los dilemas y las preguntas:

  1. ¿Cómo ayudar a alguien que no comparte la misma visión de la vida que yo?
  2.  ¿Cómo salir de una situación en la que me metí, y en la que tengo poco apoyo?
  3. ¿Puedo ayudar a alguien que no quiere ser ayudado?
  4. ¿Quiere ser ayudado?
  5. ¿Puede ser ayudado?
  6. ¿Puedo ser yo quien lo ayude?

Y así podría seguir eternamente. Hay diferencias que tenemos los unos con los otros que hacen virtualmente imposible el entendimiento en cuestiones más finas y el logro de resultados.

Lo que puedo sacar de este ejercicio intelectual es que ante los dilemas más profundos de nuestra vida, ante las situaciones complejas, las respuestas deben venir de nuestro interior, de un análisis que debemos hacer con nosotros mismos… y si no sufren insomnio como yo, con la almohada de compañera.

Lo que también puedo concluir es que ante cada situación compleja que superamos, lo que nos queda es valioso aprendizaje que nunca hubiéramos adquirido de no estar en dicha situación. No es original, pero es muy cierto.

A veces las respuestas son dolorosas. A veces las situaciones no tienen una resolución simple; o no tienen solución. A veces debemos rendirnos. Saber cuando es el momento, es un signo de crecimiento. Son situaciones como estas las que nos hacen crecer.

Sin embargo este problema no es mío, por ende no tengo las respuestas, ni la solución. Las respuestas a estas preguntas yo no las tengo. Cada vez que pienso en el tema, pienso en como ayudar y me planteo estas preguntas, me quedo sin respuestas.

Citando a una serie de televisión que quizás conozcan, One Tree Hill, los dejo con esta cita:

Hay momentos en nuestras vidas en los que nos vemos en una encrucijada. Las elecciones que hacemos en esos momentos pueden definir el resto de nuestra vida. Claro que cuando se está frente a lo desconocido, la mayoría de nosotros prefiere dar media vuelta y volver, pero a veces las personas persiguen algo mejor, algo que han encontrado tras el dolor, enfrentándose a él solos, justo tras la valentía y el coraje que supone dejar que alguien llegue a ti, o el dar a alguien una segunda oportunidad. Algo tras la lenta persecución de un sueño. Porque solamente estás a prueba si descubres realmente quién eres. Y sólo cuando estás a prueba descubres quién podrías ser. La persona que quieres ser existe al otro lado del trabajo duro, la fe y la confianza, y tras el desengaño y el miedo que están por venir.

 

Anuncios