memoria

Al contarte mi historia

me pediste que te mirara a los ojos

para poder destrancar los cerrojos

y sin sentir tanto hiciera memoria.

 

Hacer memoria de verdad

y contártelo todo como lo sentí

sin que tras una sonrisa escondiera un acto de piedad

no fue nada banal.

 

Igual sonreí.

Sonreí una sonrisa que decoraba una frágil transparencia

porque haciendo memoria emotiva te conté en esencia

lo que viví en los años que me moldearon.

 

Te lo conté sin miedo y con mi ansiedad natural.

No te lo conté sin pausas ni sin prisas.

 

Mi mente hubiese querido que las anécdotas terminaran.

Y en cambio mi corazón deseaba seguir sangrando,

sangrando para que terminaran las ausencias.

Parado para poder pensar que ese dolor ha cesado.

 

Me hubiese gustado decirte que lo que te conté

es un viejo capítulo de la novela de mi vida.

Pero eso sería mentirte

porque aún está abierta la herida.

 

La dulzura de tus intentos de cicatrizar

fueron en esa noche día

una esperanzadora melodía

hermosa de escuchar.

 

¿Será posible?

 

Hoy siento que un nuevo capítulo de la historia comienza.

Capítulo doloroso y rápido

que aunque lo que mi mente piensa

a Dios que no tena ese desenlace pido.

 

Lo bueno y lo malo tiene un fin.

Y en lo bueno hay algo malo y viceversa.

Espero que el futuro próximo

me de sabiduría para finalmente distinguir el trigo.

frase-la-memoria-del-corazon-elimina-los-malos-recuerdos-y-magnifica-los-buenos-y-gracias-a-ese-gabriel-garcia-marquez-112984

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