Fuego pasional

como hacía mucho tiempo no sentía

quien me lee quizás diría

que hablo de algo personal.

 

Sin embargo poco con los sentimientos

tienen que ver

estas líneas de pensamiento

sino con la pasión que provocan el juego a mi ser.

 

Juego que no lo es

pero no deja de ser competencia.

Es que a veces uno ve

la vida como una carrera

que lo que es en esencia.

 

A veces hablamos de parar

y no sentimos que es claudicar

sino permitirnos el relajar.

 

A veces lo precisamos

sobre todo cuando competimos en el lugar y del modo equivocado.

Especialmente si al hacerlo nos castigamos y no nos amamos

y no nos permitimos estar errados.

 

Pero cuando dejar de competir y parar

significa nuestra vida congelar

tenemos que hacer que se encienda el fuego

y comience de nuevo el juego.

 

Para sentirnos vivos.

Hoy me siento vivo y encendido.

Las mejillas se me pusieron carmesí

al ver que por un momento un poco detrás de mis compañeros permanecí.

 

Hoy me doy cuenta de que esto me importa

y que quiero ser el mejor.

Son señales del propio amor

que por mi ahora siento.

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