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Caminando por Tristán Narvaja me encontré, entre la mugre con un folleto de la Federación de Estudiantes Universitarios hablando de las causas por las cuales oponerse a las baja de la edad de imputabilidad.

Allí tirado, parecía esperándome, para leerlo y luego compartirlo con uds. Yo no creo que la baja de la edad de imputabilidad sea una solución. Si bien fui víctima de robos por parte de menores y no de eventos fatales, si se lo que se siente el sentirse indefenso y aun así creo que no es la solución. Pero exploremos que piensa la FEUU al respecto.

Primero el volante habla de cuál es la verdadera propuesta, para que no nos confundamos:

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El proyecto de reforma constitucional que va a plebiscito en octubre propone, junto con las elecciones, cuatro puntos básicos:

  1. Aplicar el código penal adulto a partir de los 16 años. Esto es una violación de la Convención de los Derechos del Ninio, que nuestro país ratifico en 1990. Además, es importante tener en cuenta que los adolescentes son imputables desde los 13 años de acuerdo al Código Penal Adolescente.
  2. Crear un instituto de reclusión y rehabilitación especializado en menores de 18 años. Esta propuesta no es tan novedosa dado que ya existe este instituto. Se llama SIRPA y si bien está envuelto en polémicas, también ha demostrado avances. El Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente se aprobó en el parlamento en 2011 y fue puesto a funcionar en 2012. Como todo, requiere tiempo para que dé sus frutos.
  3. Mantener los antecedentes de los menores de 16 años una vez que alcancen la mayoría de edad. Esta propuesta, si bien yo no estoy de acuerdo, el volante de la FEUU comenta que ya fue aprobada en 2011. Sin embargo la reforma pretende mantenerlos por tiempo indeterminado, lo que es inconsistente con la ley para adultos, que los mantiene solo por 5 años. El crimen adolescente tiene aristas de mayor complejidad en cuanto a porque ocurre pero con esta medida haríamos aún más responsables a los menores infractores que a los adultos, lo cual no tiene sentido, más que el de una venganza, esto es, a título personal.
  4. Responsabilizar a los adultos que utilicen menores de edad para cometer delitos. Esto también está previsto en otra ley, en el Art. 59 del capítulo II del Código Penal.

Entonces el volante de la FEUU y yo mismo pienso:

  • No es una solución. Mas represión y violencia no garantizan un país más seguro. De hecho lugares como EEUU e Inglaterra penan a menores como adultos y al hacerlo solo aumentaron sus índices de criminalidad. Y no podemos comparar el estado de sus cárceles con el de las nuestras.
  • La propuesta de bajar la edad de imputabilidad es una forma de culpar a los adolescentes. Es un punto de vista represivo que convierte en peligrosos a los jóvenes con menores posibilidades, porque de hecho la mayoría de los pobres en Uruguay son menores de edad. Esto no es una justificación a la violencia, pero tampoco podemos desconocer de donde vienen los problemas, su raíz.
  • Pero ante esto, tenemos que pensar en una solución. Las mejores soluciones a los problemas sociales, tanto en opinión de la FEUU como de la mía son las medidas inclusivas. El hecho de aislar a alguien de la sociedad hace que cualquier intento de inserción posterior sea muy difícil, casi imposible, perpetuando su condición de excluido.
  • Una de las medidas que se implementa con éxito es el Programa de Apoyo al Egreso del SIRPA, que busca convenios con empresas y organismos públicos y privados dar capacitaciones y salidas laborales a estos jóvenes que están cerca de terminar su pena. Existen los programas como Uruguay Trabaja, Jóvenes en Red, Compromiso Educativo (del que brevemente fui parte y considero muy bueno), Fondo de Iniciativas Juveniles, entre muchos otros.
  • Funcionan porque el trabajo, la educación y la participación vienen acompañados, además de la vinculación con otras personas de distintos ámbitos sociales y educativos, de un conjunto de valores imprescindibles para vivir en una sociedad más inclusiva y más justa.
  • Y difundimos, informamos, es decir ponemos el tema sobre la mesa porque es responsabilidad de todos. Para los más de 200 jóvenes que involucra el Programa de Apoyo al Egreso del SIRPA, se necesitó del compromiso de muchos sindicatos y organizaciones sociales. La sociedad somos todos y la construimos entre todos.

Y al menos yo, no quiero una sociedad más represiva. No quiero que me gane el miedo. Nada bueno puede salir de eso.

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