En el último número de Galería, una revista que acompaña al semanario Búsqueda apareció una entrevista a Carolina Criado, la diseñadora y dueña de una grifa homónima, Caro Criado.

Búsqueda es una publicación de aparición semanal. Trata temas de actualidad como política, economía y cultura. Su línea editorial ha sido siempre liberal. Posee un suplemento denominado Galería enfocado más a asuntos relacionados con la vida cotidiana y la mujer. En Galería, que se dedica a tocar temas un poco más livianos que los que toca el semanario, se cubren eventos y frecuentemente se informa sobre actualidad, tendencias, tiempo libre, se le dio un espacio a Criado para hablar de distintos temas relacionados a su actividad laboral.

Su marca se inició en 2008, teniendo como premisa que cada prenda sea única e irrepetible, tal y como dice su página. Es, de hecho, un emprendimiento exitoso, que se expandió en Montevideo y, según la web, también en Santiago de Chile.

Quizás el éxito de su marca radica en su propuesta de corte innovador, en que las telas son elegidas específicamente por la diseñadora para llevar a cabo diseños imaginativos y diferentes. Tal vez sea que no tengamos abundantes marcas que ofrezcan vestidos de fiesta, que es el principal atractivo de la marca. No soy consumidor de su marca, que además de vender ropa vende muebles y artículos decorativos. De hecho no conocía la marca hasta hace unos meses.

El viernes en la mañana escuché en mi trabajo su nombre, que me resulta familiar porque sigo las publicaciones de su página en Facebook, como sigo a varias marcas de ropa local, por interesarme la moda. Dos compañeras mías de trabajo, que quizás la consuman o la consumieran, hablaban de lo horrible de una declaración de ella. Al estar aburrido pregunté de qué hablaban y me comentaron que en Galería había descrito sus dos locales y su grifa. Comentaba que tiene dos. Uno está ubicado en Punta Carretas y el otro en Carrasco. Aparentemente sus clientas en Carrasco son más jugadas y más flaquitas, se cuidan más… mientras que en su local de Punta Carretas tiene que tener talles para todo el mundo y prendas más estándar.

No es un misterio que todas las marcas que tienen varios locales, de acuerdo al barrio donde están ubicadas seleccionan que productos llevar, de acuerdo al público que esperan. Es que muchas veces varía de acuerdo a la zona de la ciudad, el poder adquisitivo y las necesidades de quienes allí compran. Eso es comprensible.

Sin embargo parece poco inteligente declararlo de la manera en que lo hizo Criado dado que es una marca de artículos suntuarios que consume un público reducido que por lo menos está ubicado en un percentil económico de clase media. Si bien los ingresos de sus consumidores pueden variar, no bajan de determinado nivel. Si uno analiza quienes viven y cuál es el ingreso de las personas en Punta Carretas o Carrasco, ambos públicos pertenecen a un estrato económico que por lo menos lo sitúa en la clase media de nuestro país.

Punta Carretas, como señala Criado, es un barrio que tiene público de paso, tiene un centro comercial que atrae a gente de otros barrios. Carrasco, alejado de buena parte de la ciudad, con poco transporte público, es un barrio que se caracteriza por el consumo interno. Estas son realidades que la misma diseñadora señala brevemente.

Sin embargo, la consumidora de Criado, tanto en Punta Carretas como en Carrasco tiene que tener un determinado dinero que pueda destinar a la compra de un producto de la grifa, que no se caracteriza por tener precios módicos.

Las comparaciones resultan odiosas. Esta es una frase hecha, pero que aplica muy bien a los comentarios de Criado en su entrevista. Establecer que su clientela en un barrio se cuida y es más delgada y en otro no y hacer generalizaciones al respecto es irresponsable y hasta ofensivo. Sobre todo para quienes no entran en el molde.

El lector lee entrelineas, y trae consigo un bagaje de ideas previas, de preconceptos y prejuicios a través de los cuales entiende y analiza la realidad. Este fragmento de la entrevista pareciera reafirmar prejuicios. Como por ejemplo que las muchachas de Carrasco están ociosas y tienen más tiempo para cuidarse mientras que la de Punta Carretas no. Que las personas de Carrasco despilfarran dinero en artículos extravagantes. Y en realidad existen personas que se cuidan y que les interesa comprar artículos costosos porque les interesa tener una prenda “única e irrepetible” como dice la web en muchos barrios de la ciudad.

Este fragmento de la entrevista me hizo sentir mal y ni siquiera soy un potencial consumidor de Caro Criado. Me parece que comunica horriblemente un mensaje. Que una marca uruguaya se dé el lujo de comunicar tan pobremente, tras un arduo trabajo por establecerse en un mercado reducido y donde la competencia es feroz es triste.

Ante la pregunta de Carina Fosatti respecto a las diferencias entre los públicos de ambos locales se pueden dar infinidad de respuestas sin entrar en controversias.  Por ejemplo hablar de que el público de Punta Carretas es más amplio y hay que tener opciones para todos y el de Carrasco busca algo más específico y por ende la selección de prendas varía. No siempre la honestidad completa es lo más recomendable.

¿Por qué? Porque una persona cuando da una entrevista y se convierte en una persona pública es, aunque no lo quiera, formadora de opinión. Y este rol hay que desarrollarlo con responsabilidad. Sobre todo porque son harto conocidos los problemas de salud que se desarrollan cuando existe una obsesión con el peso. También son conocidos los problemas por discriminación por este tipo de problemas con la talla. Y a eso se le suma que hay discriminación y resentimiento entre personas de distintos estratos socioeconómicos. Esto se vio a las claras cuando las personas al criticar a Carolina Criado, utilizaron la palabra cheta seguida de adjetivos calificativos poco felices.

Como cabeza de una marca, debería haber verificado que es lo que se iba a publicar un poco más a conciencia y si esa era la imagen que quería proyectar. Si es esa la imagen, la felicito porque estamos a domingo y seguimos hablando de ella.

Como salimos gente a criticar a Criado, hubo gente que salió a defenderla. Entre sus argumentos se esgrimió que todas las marcas hacen lo que Criado hace de segmentar al público, asunto que ya mencionamos.

Otras ideas mencionadas fueron que la labor de la periodista fue hecho con malas intenciones, cuando la labor de una entrevistadora es entrevistar y registrar lo que la persona dice. Y es lo que Fossati hizo. Se puede criticar la edición de la nota, por tener errores de tipeo o de criterios a la hora de publicarse, pero cuando uno dice algo enfrente a un periodista tiene que hacerse cargo de que puede salir publicado. Si descubriésemos que se maquilla lo dicho en las entrevistas, los periodistas perderían credibilidad. No nos gustaría que eso pasara con asuntos más serios, como la política por ejemplo, tal como mencionó otra persona al responder a uno de los defensores de Criado. Independientemente del trabajo de la periodista uno tiene que ser capaz de asumir los errores y crecer.

También es importante destacar que una dieta saludable y el ejercicio no necesariamente traen consigo cuerpos delgados, con medidas de modelo. Un estilo de vida saludable trae consigo un cuerpo sano, en forma, pero eso no significa que seas capaz de entrar en un vestido mínimo. Hay personas con huesos más grandes, espaldas más grandes, que quizás no tienen tanto busto, o demasiado, que sus caderas se pronuncian más o menos, lo mismo se puede decir de la cintura y que no va a quedar bien, por más que esté en su peso, en determinadas prendas concebidas para un modelo de mujer. Y menciono esto porque fue el otro argumento que se usó para defender lo que dijo Criado. Además de que es irrisorio pensar que en un barrio la gente es más delgada que en otro. Como la alegría, la grasa corporal va por barrios.

Debajo dejo una foto de la nota para que cada quien saque sus propias conclusiones respecto a este tema. Lo que yo considero de cómo se manejó Criado está ya dicho.

caro criado

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