La primavera es una de las cuatro estaciones las zonas templadas, siguiendo al invierno y precediendo al verano. Todos sabemos cómo nos sentimos al final de un largo invierno. Cansados. Cuando la primavera aparece, nuestras ganas renacen porque los días son más bellos. Los días, junto con la vegetación, vuelven a nacer límpidos. La primavera hace referencia justamente a ideas de renacimiento, de juventud, de renovación y de nuevo crecimiento.

Astronómicamente, esta estación comienza con el equinoccio de primavera (entre el 20 y el 21 de marzo en el hemisferio norte, y entre el 21 y el 22 de septiembre en el hemisferio sur), y termina con el solsticio de verano (alrededor del 21 de junio en el hemisferio norte y el 21 de diciembre en el hemisferio sur).

Recibamos a la primavera con lo mejor de nosotros. Arte.

 

La Primavera – Sandro Botticelli

Al haberme graduado de un curso en Utica College de historia del arte, es difícil no pensar en Primavera y acordarme de Sandro Botticelli. Además, cuando era niño en mi casa había una vieja reproducción en cartón en blanco y negro de parte de La Primavera, Las Tres Gracias que usábamos para jugar. Sin embargo la primavera es una obra muy compleja que merece un análisis detallado.

Para comenzar es una de las obras maestras del pintor renacentista italiano Sandro Boticelli. A quién perteneció a lo largo de los siglos fue un misterio. Es un cuadro enorme, pero no era inusual que las residencias privadas de familias poderosas tuvieran cuadros de esa envergadura.

Sin embargo, y esto nos introduce al siguiente tema, La Primavera es altamente ilustrativa de la iconografía y la forma clasicista, representando a dioses clásicos casi desnudos y de tamaño natural, con un complejo simbolismo filosófico que requería un conocimiento hondo de la literatura y sincretismo renacentista. No todas las familias poderosas se destacaban justamente por su poder de interpretación artístico, si bien eran gente instruida.

Como ya dijimos esta pieza está impregnada de la cultura humanística y neoplatónica, propia de la corte de Lorenzo el Magnífico. El tono de narración está situado fuera de un tiempo real, dado que se presenta una fábula mitológica en la que pareciera estar celebrándose un rito pagano. Rompe así con la atmósfera cristiana que rodeaba al arte. Pero el Renacimiento fue justamente romper con esta tradición e incorporar el pasado antiguo de formas nuevas.

Se debate sobre el significado del título, porque la crítica no concuerda con cuál es exactamente la alegoría representada.

Algunas teorías sostienen que Mercurio –el de más a la izquierda- representa a Julio, el hijo de Lorenzo de Médici y que la gracia que mira al dios, representa a su amante.

Hay más interpretaciones políticas y también interpretaciones literarias que señalan a diversas obras de la antigüedad como inspiración de la obra. Ellas son Los Fastos o Las Metamorfosis ambas de Ovidio o bien las Odas de Horacio.

Se ha estudiado las relaciones dimensionales de las partes en escena en referencia a reglas musicales dado que la pieza muestra una disposición simétrica, teniendo a Venus –diosa del amor, belleza y fertilidad- en el medio cortando la escena en dos mitades.

También, por el formato monumental, con figuras de tamaño natural, hay un énfasis en el detalle. Se ve en las diversas piezas de orfebrería, y la minuciosidad con que son pintadas (por ejemplo la empuñadura de la espada de Mercurio). Muchas de las figuras estaban inspiradas en esculturas antiguas, pero todas pasaron por la pluma de Botticelli, que las tradujo a su propio lenguaje formal artístico. Todas son figuras altas, delgadas, completamente idealizadas, con unas líneas limpias que marcan los perfiles. Los cuerpos parecen artificiosamente estirados, pero mantienen su elegancia.

La fuente iconográfica para representar a las tres Gracias parecería ser la Puerta del Paraíso de Ghiberti en el Baptisterio de Florencia.

El fondo de la composición es arbolado. Pero no es cualquier bosque, sino que es un bosque ordenado y vertical para servir de fondo, casi plano y severo, a la danza y el correteo de cuerpos que transmiten vida y movimiento. Los personajes se sitúan entre naranjos. No es casual, estos naranjos son tradicionalmente relacionados a los Medici. Otros arboles están presentes como el mirto, planta sagrada para Venus, También hay laureles, que aludirían al novio Lorenzo. El suelo está cubierto por hierba muy oscura en la que destacan flores típicamente toscanas que aparecen en mayo. Son reconocibles también las que Flora lleva en la cabeza, violetas, aciano y una ramita de fresas silvestres y en torno al cuello una corona de mirto, en el manto lleva rosas y además va esparciendo nomeolvides, jacintos, iris, siemprevivas, chavellinas y anémonas.

Como nota de humor: Un paraíso para las abejas.

Pintura La Primavera

Volviendo a nuestra región y un poco más a nuestro tiempo me gustaría compartir con ustedes un poema de mi poetisa favorita, Juana de Ibarbourou.

 

COMO LA PRIMAVERA – Juana de Ibarbourou

Como una ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
dicendome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿ Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Que perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Nintuno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!

 

Para finalizar los dejo con un cuadro de Claude Monet:

El motivo principal de la pintura de Claude Monet es la luz. Usando pequeñas pinceladas de gran variedad de colores, el artista creó imágenes de prados con flores, acantilados, árboles, parvas, catedrales y superficies de agua, como si fueran parte del aire y el cielo. Consiguió hacer el aire tan visible como los diferentes objetos que representaba en sus obras. Pedro da Cruz
El motivo principal de la pintura de Claude Monet es la luz. Usando pequeñas pinceladas de gran variedad de colores, el artista creó imágenes de prados con flores, acantilados, árboles, parvas, catedrales y superficies de agua, como si fueran parte del aire y el cielo. Consiguió hacer el aire tan visible como los diferentes objetos que representaba en sus obras.
Pedro da Cruz
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