snorkel

 

Quedan ya pocas funciones de esta obra donde se nota el ingrediente fundamental que es Federico Guerra.

Básicamente nos muestra un submundo de drogas, prostitución, corrupción y violencia. En ese mundo los personajes deben sobrevivir. Sobrevivir a través de un snorkel por el que respiran. Barato, completamente barato. Las drogas, la corrupción, la violencia e incluso la prostitución, todo en la obra es barato y decadente. Muestran la decadencia de una sociedad en la pluma de Federico Guerra que brilla como autor y actor y que fue Premio Florencio Revelación en 2011 y Premio Morosoli Dramaturgia en 2012.

Si, 2011 y 2012. Esta obra lleva en cartel cuatro años. Pocas obras del teatro independiente duran tanto tiempo en cartelera, no porque sean de mala calidad, sino porque incluso con el estímulo del Programa de Fortalecimiento de las Artes de la Intendencia de Montevideo, la Tarjeta Joven y Socio Espectacular que brindan precios más accesibles, el teatro sigue siendo apreciado por unos pocos que nos animamos a salir de la burbuja comercial que propone una dominación cultural y ver más allá. Es cierto. Hay cada vez más espectadores y por eso las obras icónicas de nuestra cartelera como Snorkel o Rescatate duran lo que duran sin bajar permanentemente el telón.

A veces el teatro, que como decía, aun no mueve a masas, parece alejado de la realidad. A veces se cuentan historias, se montan obras de autores de otros países, o de otros tiempos cuyo nexo con el presente es cuestionable. Snorkel, en cambio está llena de actualidad, de savia nueva, de momentos para re pensarnos a nosotros mismos.

Podemos ver esta obra en el Teatro El Galpón, en la sala Cero, en Av. 18 de Julio 1618 (tel. 2408 33 66) los sábados a las 23 h. Esta obra no es apta para menores de 18 años de edad, y dura una hora. Cuando yo fui la sala estaba llena de jóvenes –mayores de edad- como no había visto en muchas de las otras obras que suelo ver. Jóvenes que nos reíamos y nos comprometíamos con el evento teatral y con los personajes que estábamos viendo. Compenetrados y por momentos algo conmovidos –aunque el absurdo de algunos planteos hacia que una historia particularmente triste, se volviera graciosa- veíamos en estas múltiples tramas distintas problemáticas que existen en nuestra sociedad y también veíamos como las manejamos. Las exhibimos en la televisión, las discutimos de forma irresponsable, a veces recurrimos a las terapias. Al tener 21 personajes, con 21 historias completamente diferentes podemos ver como una especie de muestra representativa de la sociedad y lo que pasa en ella. Por eso es que esta pieza coral; coral por la multiplicidad de historias (aunque sí, hay algo de canto en coro) funciona como una mirada profunda a nuestra sociedad.

El espectáculo se mueve de forma muy rápida, presentando personajes muy variados, con historias variopintas que se suceden una tras otra de forma vertiginosa y con una conexión no muy profunda una entre otra. Es decir entre los personajes, porque entre las historias aparentemente tan diferentes hay un sentido, el de la crítica social.

Estos personajes, que no tienen coherencia ni competencia para hacerlo, en una parte de la obra debaten sobre temas sociales importantes en un programa de televisión mal planteado para estos debates. Salvando las distancias a mí me recordó a algunos episodios de Esta Boca es Mía. Este programa de La Tele (Canal 12) a veces tiene invitados de peso, a veces tiene panelistas respetuosos y a veces tiene una conducción muy buena a cargo de la (también ocasional actriz) conductora Victoria Rodriguez. Llevado al absurdo, uno de los personajes peca de frivolidad como ha pecado esta conductora en más de una ocasión.

La obra tiene su cuota de humor negro y por eso nos reímos de las situaciones y personajes y con las situaciones y personajes que son un espejo, en suma, de nosotros mismos como parte de esa sociedad enferma en la que vivimos. Enferma por los prejuicios y estereotipos.

Anteriormente dije que los personajes no tienen coherencia. Sin embargo algunos se parecen demasiado a nosotros mismos. De hecho en la primera escena, en la que no hay mas que un banco que podría ser parte de cualquier plaza, de cualquier lugar, pasa algo que nos podría pasar a cualquiera. Una pareja está terminando. Y se ponen de relieve como vivimos el sexo, los roles en esta sociedad machista y hetero normativa, los problemas psicológicos que más de uno tiene. Cada espectador sacara sus propias conclusiones.

En otra escena se vuelven a ver las cuestiones de género, de discriminación y de violencia cuando un muchacho, tal vez el mismo que fue dejado por la chica en la primera escena, se encuentra con una travesti. Como se da la situación no lo voy a contar así ven la obra, pero cuando este chico se desahoga con un amigo, él le responde Deberías haber defendido tu culo como si fuera tu familia, entre muchas otras cosas. Uno de los momentos más graciosos de la obra.

Imperdible obra de teatro. Apúrense a verla porque estamos en los descuentos. En estas semanas están las últimas funciones de Snorkel.

Ficha técnica:

Título Original: Snorkel

Año: 2011

Género: Tragi-comedia

Duración: 60′

Calificación: +18 años

Autor: Federico Guerra

Dirección: Bernardo Trías

Elenco: Marcelo Pagani – Daniel Acevedo – Victoria González – Daniel Cabrera – Federico Guerra – Fernando Amaral – Ignacio Duarte – Sarit Ben Zeev – Soledad Frugone

Localidades: $ 220. Socio Espectacular gratis con cupo, cubierto éste 2×1.

Anuncios