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noviembre 2014

Orgullosos de ser como somos

Por Mauri Tafer

orgullo final bandera

Todos somos diferentes. No se lo puede negar. Algunos son blancos, otros negros, otros homosexuales, etc. Y mientras que algunos ven esto como algo negativo, otros lo ven desde un modo totalmente contrario. Sienten orgullo de esas diferencias, por el simple hecho que los hace ser diferentes y no ser uno más del montón.

Pero a su vez a otros que no piensan del mismo modo, encuentran esto hasta un cierto punto egoísta o presuntuoso. Y no es que estén mal al pensar de esta manera, todos somos libres en nuestra manera de pensar y creer. Lo que pasa es que lo ven desde su mirar y no se ponen en la posición del otro.
En el caso de los homosexuales por ejemplo, se habla mucho sobre el orgullo gay. El de no solamente admitir lo que es sino que tampoco tiene miedo de demostrarlo. Muchas veces se escucha la frase: “Todo bien que seas gay, pero tampoco es para tanto. Es como si yo saliera a decir que soy orgulloso de ser hetero”.

¿Qué pasa con esto? ¿Por qué el heterosexual lo ve de esta manera y el gay lo ve de otra? Todo tiene que ver con nuestra sociedad e historia. Durante años, décadas y hasta siglos la homosexualidad se ha visto como algo horrible, asqueroso, etc. De manera que varios homosexuales han vivido tipo de discriminación, violencia y en casos extremos, intento de exterminio.

Si paras un momento para ver todo esto y pensarlo, podrías decís que es mucho mejor esconderse y pretender ser heterosexual, ya que ellos no tienen que vivir con esto día a día. Pero para los que somos parte del colectivo LGBT esta una realidad con la que convivimos día a día durante toda la vida. Y no lo vivimos como una enfermedad. No es como convivir con presión arterial alta o diabetes. Sino que sentimos y amamos diferente a lo que el resto de la sociedad piensa que es normal.
Y a diferencia de lo que pueden pensar otros, no nos da vergüenza el serlo ni sentimos asco de sentir lo que sentimos. Ya que somos así y así seremos hasta nuestro último día. Entonces cuando decimos que tenemos orgullo de ser homosexuales, no es porque sentimos que somos más o menos que los heterosexuales, sino que sentimos el orgullo de que por más que tengamos que convivir con la mirada juzgadora de la sociedad, nos ponemos de pie y le damos nuestra mejor sonrisa y mostramos que no tenemos miedo de vivir y ser lo que somos en realidad.

Y algunos heterosexuales no lo logran entender en su totalidad porque nunca han tenido que pasar por eso. Y pasa lo mismo pasa con el blanco/negro, alto/bajo, rico/pobre. Algunos podrán decir que no es tan así, pintarlo de otra manera, incluso decirte la famosa frase: “yo he pasado por cosas peores”. Siempre podemos pensar en cosas peores, pero las situaciones las vivimos de forma subjetiva. Y porque existan cosas aún peores no significa que la discriminación que vivimos estés bien.

Es cierto, otros podrán haber sufrido mucha más discriminación por otros temas totalmente diferentes y que podrían ser peores. Pero aun así no se da cuenta que al decir eso está haciendo lo mismo que le hicieron. Está minimizando e invisibilizando otras formas de discriminación y de esta manera discriminando.

La verdadera esencia de la discriminación es el no comprender las diferencias del otro y pensar que esos otros están mal por no ver la realidad de la misma manera que ellos. Por eso que la cuestión no está en lo que vos creas que ellos viven, sino en que te pongas en su lugar y realmente puedas sentir lo que ellos sienten. Eso es la verdadera empatía.

La idea no es que pienses idéntico a lo que ellos piensan sino en que entiendas esos pensamientos y logres aceptarlos ya que valen tanto como los tuyos propios. Cuando la humanidad logre llegar a este punto, los conflictos acabaran, las guerras serán solo una triste marca en la historia y finalmente evolucionaremos a ese gran sueño colectivo que es el de vivir en un mundo en donde todos somos diferentes y gracias a ello somos iguales.

Mi lado luminoso

Hay días que amanecen como perlas colgando de un triste cuello

robadas del fondo del mar, grises y mustias

de esas que vivieron eternas noches tristes decorando pechos congelados.

 

En esos días uno despierta con la tristeza del día anterior,

con una angustia que parece no tener redención

y con el correr de las horas

parece que no se percibiera ninguna mejora.

 

Y de repente, tímido, un rato de luz aparece

y te ilumina ese día,

incluso si ya es de noche.

 

Ese rayo es tu lado luminoso,

tus lentes a través de los que ves todo de otro modo.

Ese rayo es tu vendaval

que decide mover las nubes que a tu lado están.

 

Y al hacerse presente

el momento ya es diferente

y a las cosas buenas de tu vida las tenes más pendientes.

 

Y como si fuese alquimia

aparece en uno la alegría

y no hay nada que pueda evitar que suavemente me sonría.

Dos meses

Hace dos meses que mi corazón late diferente

porque ahí hay algo que simplemente crece.

Con simplicidad comenzó a gestarse

Este amor que habría de darse.

 

Cuando te conocí me sentí deslumbrado y confundido.

Lo raro era que me sentía completamente entendido,

y así me sentí fuera de peligro.

 

Y esos latidos arrítmicos de mi corazón

Decidieron acompañar el ritmo de vuelo

de mis mariposas interiores.

 

El corazon no entiende a la razón

que le decía que podría ser peligroso dejarme llevar por este anhelo

de amar y ver la realidad en distintos colores.

 

Pero ¿Cómo podría pedir mas

que sentir tu mano pasar por mi cabello de trigo multicolor

que brilla, como nosotros, a la luz de los rayos del sol?

 

Hace dos meses conocí el bálsamo final para mis heridas

el buzo rojo que me abrigaría de ahora en más en días de viento

y los ombúes que me darían la sombra para cuidar mi piel que no puede estar curtida.

Todo lo que mi corazón puede querer

El silencio ensordecedor en el que me tenías sumido
por un miedo que te tenía aterrado y quizás tenía un válido motivo
pero yo veo como un completo sin sentido
ayer simplemente decidió dejar de callar.

Y al parte de tu historia contar
pensaste que tanta luz me iba a enceguecer
pero nunca lo hizo porque este amor solo puede crecer
porque estamos aprendiendo a amar sin cobardía.

Y al movernos con brutal algarabía
pocas cosas pueden llegar a detener esta alegría
que sentimos por simplemente querernos
porque este amor es bueno.

Y ahora siento tus ojos clavados en mí
pero debo encontrar las palabras para describir como me sentí
porque fue un momento importante
y ya conozco tu hermosa mirada, ya te miro bastante.

Todos tenemos lados que no queremos mostrar a la luz
y por un momento sentí miedo de quedarme sin respiración,
es decir sin una sonrisa y palabras para llenar el momento
que son mi plateada y brillante espada y escudo
con las que enfrento el tan crudo y duro mundo.

Pensábamos que el amor era una montaña rusa de emociones
y no esté rio que pequeño en su cauce fluye fuerte hacia la mar.
Creo que pensabas que no era de verdad amor sino un montón de inconexas pasiones
de esas que se viven en una noche de bar.

Sin embargo es el más adulto de los amores
que sin calma y sin prisa crece
¿o podés acaso negar que así se siente?
y con esta nueva luz brilla tanto que ilumina hasta el más cruel de los sinsabores.

Para que siguiera ardiendo esta lumbrera todo lo que tenía que hacer era quedarme
y no me sorprendí al darme cuenta que no tenía ninguna otra opción
porque simplemente no soy una persona que no siga a los dictámenes de su corazón
y pensé que lo sabías.

Ahora sé que lo sabés
porque sos todo lo que mi corazón puede llegar a querer.

Denuncia: Venta de libros antisemitas en Librería Horizonte, Montevideo.

Con gran dolor mientras recorría la feria del domingo de la calle Tristán Narvaja, en Montevideo –famosa por su pintoresca feria-  veo en la vidriera de una librería, la Librería Horizonte, dos textos antisemitas, llenos de mentiras que han provocado odio, discriminación y violencia hacia una comunidad que integra nuestro país.

Entre a la librería a explicarle que iba a denunciar y hacer saber que esos libros estaban allí. La señora que atendía me miro con desidia siguió cobrando a la clienta que estaba comprando allí un libro y con poco interés escucho que yo la iba a denunciar por esto y que lo iba a difundir.

Uno de los libros en la vidriera era el infame y famoso “Los Protocolos de los Sabios de Sion”. Este texto, que actualmente es fácilmente localizable en internet ha sido controversial no solo por su contenido, probadamente falso, sino por su gran difusión a lo largo del siglo XX.

Escuchando las siguientes palabras podemos empezar a reflexionar sobre la gravedad de que se venda este libro, como si fuese una novedad en un escaparate…

“Si alguna vez un texto pudo producir un odio masivo, es este….Este libro no es sino mentiras y difamación.”
Elie Wiesel, Ganador del Premio Nobel de la Paz

Esta publicación es la publicación antisemita más famosa y distribuida de nuestro tiempo y sus mentiras continúan circulando y sirven de argumento para diseminar el odio hacia los judíos. A pesar de que esta obra es una ficción intencionalmente escrita para culpar a los judíos de distintos males que aquejan al mundo y de querer dominar el planeta a través de una conspiración judía. Sin embargo los sabios de Sion y su conspiración nunca existieron.

El origen de este texto se remonta a principios de siglo XX. En Rusia fragmentos del texto fueron publicados por un diario ruso, lo cual no sorprende dado que en Rusia han ocurrido ataques hacia los judíos a lo largo de los últimos siglos. Igualmente la versión que más circula es la publicada en Ruisa en 1905 como apéndice del libro El Grande en el Pequeño: El Advenimiento del Anticristo y el Dominio de Satán en la Tierra, por el escritor ruso Sergei Nilus.

El origen de los protocolos entonces es, poco claro pero sus intenciones si lo son. Su intento es presentar a los judíos como conspiradores contra el estado. El texto se presenta como actas de reuniones de lideres judíos en donde se describen planes secretos de judíos para dominar el mundo mediante la dominación de la economía, medios de comunicación y fomento de conflictos religiosos.

En la década del 20 el diario londinense Times presento evidencia de que los Protocolos eran un plagio copiado de una sátira francesa en la que no se mencionaba a los judíos de 1864 (El Dialogo en el Infierno entre Machiavello y Montesquieu). Un capitulo de Biarritz (novela de 1868 de Hermann Goedsche) también inspiró los Protocolos.

Durante la gesta por el gobierno nazi, Alfred Rosenberg le mostro los protocolos a Hitler, cuando éste estaba desarrollando sus ideas, e incluso el dictador citó estos textos en sus primeros discursos políticos. El partido nazi publicó por lo menos 23 ediciones de este texto entre 1919 y 1939. Creo que esto evidencia lo maligno que puede ser un libro como el que hoy, en el Uruguay democrático vende la Librería Horizonte.

En 1935 un tribunal suizo multo a líderes nazis por circular esta edición en su país debido a la falsedad, el carácter difamatorio, etc. En 1964 el Senado de Estados Unidos declaro que los Protocolos eran fabricados y critico el texto por usar las técnicas propagandísticas de Hitler.

Más recientemente (1993), un tribunal ruso dictamino que Pamyat, una organización de extrema derecha, había cometido un acto antisemita al publicar los Protocolos. En mi opinión venderlo también es un acto antisemita y la Librería Horizonte debería retirar esta mercadería y pedir disculpas a la colectividad judía y al pueblo uruguayo en general por el daño que le está haciendo.

Lo preocupante de los Protocolos es su creciente popularidad y que en distintos rincones del mundo se presentan como ciertos.  Su acceso es cada vez más fácil y se deben tomar medidas. Creo en la libertad pero no en el libertinaje. Estas ideas provocan demasiado daño como para que permitamos que se difundan como un libro ficcionario más.

El otro libro que estaba en la librería era también infame pero quizás un poco menos conocido. El libro se llama El judío internacional, un problema del mundo. Este libro lo escribió el empresario estadounidense Henry Ford y fue publicado por primera vez en 1920 y tuvo gran influencia en la expansión del antisemitismo, que es ODIO HACIA LOS JUDIOS. También influyó en la formación de la ideología nazi, como el otro texto mencionado a priori.

Este texto fue publicado por un semanario antisemita de derecha dirigido por el secretario privado de Ford, Ernest G. Liebold. Este periódico también había publicado y difundido los Protocolos. Es curioso que la Librería Horizonte colocara los textos uno al lado del otro y en una vidriera ¿no? Más que curioso es intencional. Es un acto intencional de discriminación. Vender estos textos fomenta el odio, la discriminación y la violencia.

Este libro es un extenso texto, originalmente publicado en cuatro tomos y traducido a seis idiomas. Tuvo gran aceptación en la Alemania nazi y también fue utilizado por Hitler como una de sus fuentes para escribir mi lucha, de hecho esta citado textualmente. Fue el único estadounidense citado por el genocida en su obra.

Si bien Hitler y Ford se tenían admiración mutua (al punto de que Ford fue condecorado con la Gran Cruz del Águila Alemana, la mayor dignidad que pudiera obtener un extranjero en la Alemania nazi), aparentemente Ford no escribió personalmente su libro y debido a las denuncias por difamación y los juicios por parte de la comunidad judía, Ford tuvo que cerrar en The Independent en 1927, aunque el daño estaba ya hecho y la Shoá (Holocausto) vendrían pocos años después.

La peligrosidad de la difusión de estos textos es innegable y si la Librería Horizonte no es antisemita y sólo quiere captar los (espero pocos) compradores antisemitas que quieran consultar los textos, debería repensar sus valores como negocio y darse cuenta de que cuenta con el oprobio de quienes a diario construimos con nuestro aporte una sociedad justa, sin discriminación ni violencia porque la equidad comienza cuando reconocemos el derecho a los demás a ser diferentes.

Espero se tomen cartas en el asunto y se resuelva esta cuestión en breve porque la venta de estos textos es inaceptable.

Fabián Álvarez

Vidriera de la Libreria Horizonte, 2 de noviembre de 2014. Montevideo, Uruguay
Vidriera de la Libreria Horizonte, 2 de noviembre de 2014. Montevideo, Uruguay

2 de noviembre de 2014

En el vapor

Con la mirada nublada me encontraste

y aunque yo no te pudiera ver bien

y aunque el vapor empañara mi vista

me miraste con tanta lujuria que te seguí.

 

No podía dejar de pensar en nosotros dos

Mientras caminaba por ese pasillo y subía torpemente las escaleras.

No podía dejar de pensar en vos y yo.

En vos y yo en la oscuridad.

Yo solo pensaba en lo que iba a pasar en la intimidad.

Igual nunca hubiese podido adivinar lo que finalmente iba a pasar.

 

Ese martes, en ese lugar sin luces pensé:

“Ojala me lleve a su casa”.

Pero no lo hiciste y decidimos sin hablar algo más profundo.

Decidimos sin pensarlo.

Ahora te llevo siempre conmigo.

 

Igual algunas cosas desde ese primer martes no cambiaron.

Desde la primera vez que te mire veo al mismo hombre.

Cada vez que te miro veo un par de hermosos brazos

y un cuerpo que más que cuerpo es carne e invitación

a ser recorrido sin compasión

a ir por más y más.

 

Yo sé que cada vez que salgo de la ducha

tus ojos dulces se ponen algo salvajes y piensan:

“pucha que lindo que sin lentes con su cara de nene bueno.”

 

Pero también sé que sabes que la cara y

el pelo como hebras de suave oro

que todavía no es tan largo como para caer sobre mis hombros

son lo único que tengo de cándida inocencia.

 

Mi mirada llena de deseo

y mi sonrisa pícara guían tus manos

hacia mis intenciones.

 

Esas intenciones a las que te guio

al pasar las semanas se llenaron de muchos sentimientos

en los que no me puedo concentrar si veo tus piernas

o tu pecho semidesnudo

enfundado en una minúscula musculosa negra

porque solo pienso en lo que pasara

si atravieso ese umbral que es solo tela.

 

En esos momentos solo puedo pensar

en cuanto deseo que me hagas tuyo

en todos y cada momento.

Ahora y para siempre

Mientras recuerdo como me estremece

la fría cadena de tu cuello en mi pecho

siento a nuestro amor, desafiante,

caminando entre abrazos y besos

dando las más variopintas muestras de afecto

en las grises calles de Montevideo,

dentro de uno de sus mercados

o al ir a tomar juntos un helado.

 

Mientras recuerdo despertar enfundado en tu camiseta

enredado en tus brazos

juntos en un abrazo

siento que podría vivir todo mi tiempo en la Tierra a tu lado

y luego me arrepiento… porque se siente tan bien verte

después de por un breve momento extrañarte.

 

Mientras recuerdo como me miras y te sonreís,

pícaro y cómplice de mis palabras

cuando te hablo sin cesar

porque me asusta el silencio que me permite de más pensar

y darme cuenta de que no puedo vivir sin amar

el destello de ternura de tu mirada

y las indescriptible sensaciones que tengo al sentir mi alma tan amada.

 

Mientras evoco en los segundos de separación

todo este caudal de emoción

me voy dando cuenta de que vivo en la realidad

y que mi realidad es un verdadero sueño.

Estamos construyendo nuestro sueño,

nuestro pequeño trozo de cielo.

 

Cuando te miro a veces siento saber exactamente que pensas

de toditas las cosas que hablamos,

que pasamos,

que sentimos.

 

Pero a veces tu transparencia se opaca

y traslúcido tu corazón se vuelve,

y no estás dispuesto a seguir contando,

a pesar de que con la misma intensidad devoradora seguís amando.

 

Entonces esas palabras sin decir…

Entonces esas confesiones a medio nacer…

Simplemente quedan para más adelante.

Y muerto de curiosidad, me sonrío ante esa perspectiva.

 

También me haces feliz porque me haces reír

como al ver los horribles colores que escogiste

para decorar algunas paredes de tu alrededor

y cuando al poco tiempo de conocernos preguntaste mi opinión

halagué tu elección

simplemente movido por mi inicial obsesión por la corrección.

 

Y el otro día entre risas cómplices tu elección denosté

porque para futuros cambios me tenes en cuenta

y ante una y otra pregunta

esos colores reaparecieron.

 

Esa risa más que de burla fue producto de mi embriagadora alegría

porque de nuevo aparece el horizonte

de un felices para siempre juntos.

 

Definitiva e irremediablemente

estoy de verdad enamorándome

y no digo enamorado

porque si uso esa palabra, pareciera que el proceso está terminado

y cada día siento que te amo un poco más.

 

Definitiva e irremediablemente

de verdad te amo

porque pareciera que se escinde un trozo de mi corazón

con cada breve interrupción

con cada despedida, insolente e irrespetuosa de nuestro irrestricto amor.

Pero igual otra parte de mi corazón esta henchido de alegría

porque cada minuto que pasa es uno menos para verte al siguiente día.

 

Y se terminaron las noches que parecía que por siempre serian frías

porque ahora a tu lado siento tu compañía y tu calor.

 

Toma mi mano ahora y para siempre

y por favor por nada la sueltes

que ya no quiero secar lágrimas de mis mejillas y sudor de mi frente

por sentirte indiferente.

 

Despertame siempre con café derramado

de mi liviano sueño

de mis floridas ensoñaciones

así puedo estar despierto y volver a darme cuenta

que es imposible sonar algo mejor que este presente compartido.

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