Mientras recuerdo como me estremece

la fría cadena de tu cuello en mi pecho

siento a nuestro amor, desafiante,

caminando entre abrazos y besos

dando las más variopintas muestras de afecto

en las grises calles de Montevideo,

dentro de uno de sus mercados

o al ir a tomar juntos un helado.

 

Mientras recuerdo despertar enfundado en tu camiseta

enredado en tus brazos

juntos en un abrazo

siento que podría vivir todo mi tiempo en la Tierra a tu lado

y luego me arrepiento… porque se siente tan bien verte

después de por un breve momento extrañarte.

 

Mientras recuerdo como me miras y te sonreís,

pícaro y cómplice de mis palabras

cuando te hablo sin cesar

porque me asusta el silencio que me permite de más pensar

y darme cuenta de que no puedo vivir sin amar

el destello de ternura de tu mirada

y las indescriptible sensaciones que tengo al sentir mi alma tan amada.

 

Mientras evoco en los segundos de separación

todo este caudal de emoción

me voy dando cuenta de que vivo en la realidad

y que mi realidad es un verdadero sueño.

Estamos construyendo nuestro sueño,

nuestro pequeño trozo de cielo.

 

Cuando te miro a veces siento saber exactamente que pensas

de toditas las cosas que hablamos,

que pasamos,

que sentimos.

 

Pero a veces tu transparencia se opaca

y traslúcido tu corazón se vuelve,

y no estás dispuesto a seguir contando,

a pesar de que con la misma intensidad devoradora seguís amando.

 

Entonces esas palabras sin decir…

Entonces esas confesiones a medio nacer…

Simplemente quedan para más adelante.

Y muerto de curiosidad, me sonrío ante esa perspectiva.

 

También me haces feliz porque me haces reír

como al ver los horribles colores que escogiste

para decorar algunas paredes de tu alrededor

y cuando al poco tiempo de conocernos preguntaste mi opinión

halagué tu elección

simplemente movido por mi inicial obsesión por la corrección.

 

Y el otro día entre risas cómplices tu elección denosté

porque para futuros cambios me tenes en cuenta

y ante una y otra pregunta

esos colores reaparecieron.

 

Esa risa más que de burla fue producto de mi embriagadora alegría

porque de nuevo aparece el horizonte

de un felices para siempre juntos.

 

Definitiva e irremediablemente

estoy de verdad enamorándome

y no digo enamorado

porque si uso esa palabra, pareciera que el proceso está terminado

y cada día siento que te amo un poco más.

 

Definitiva e irremediablemente

de verdad te amo

porque pareciera que se escinde un trozo de mi corazón

con cada breve interrupción

con cada despedida, insolente e irrespetuosa de nuestro irrestricto amor.

Pero igual otra parte de mi corazón esta henchido de alegría

porque cada minuto que pasa es uno menos para verte al siguiente día.

 

Y se terminaron las noches que parecía que por siempre serian frías

porque ahora a tu lado siento tu compañía y tu calor.

 

Toma mi mano ahora y para siempre

y por favor por nada la sueltes

que ya no quiero secar lágrimas de mis mejillas y sudor de mi frente

por sentirte indiferente.

 

Despertame siempre con café derramado

de mi liviano sueño

de mis floridas ensoñaciones

así puedo estar despierto y volver a darme cuenta

que es imposible sonar algo mejor que este presente compartido.

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