Entrecierro los ojos y te veo

porque estoy soñando contigo con los ojos abiertos

y, menos raramente, también cuando los tengo cerrados.

Es una suerte que pueda soñar contigo así espero

con más calma el bálsamo que son tus besos.

En la oscuridad de mi litera

larga y fría se hace la espera.

Esperar el día para volverte a ver se vuelve una dura odisea

que con las más dulces demostraciones de amor se recompensa.

Aún no se como por tanto tiempo permanecimos apartados

y debo reconocer que no todo ese tiempo separados me sentí desahuciado

porque en esos días incluso aprendí a querer y quererme; es que estuve enamorado

pero hoy no me imagino un destino distinto que el estar juntos y a tu lado.

Cualquier otra cosa me haría sentir simplemente desesperado.

No podría soportarlo y estaría devastado.

Y con los ojos abiertos o cerrados,

con el ánima siempre en soñador vuelo,

y el espíritu abierto e indómito

te espero para en tus rulos oscuros mis manos juguetonamente posar

y tu boca con arrolladora ansiedad besar

porque tus labios en los míos son hoy el páramo en el que quiero refugiarme.

Anuncios