Un verbo conjugado
me dejo el corazón arrebolado y estrujado
porque pensé por impaciente que seria una palabra que no podría pronunciar.

Lágrimas surcando mi rostro
pero no porque me quebraron como a una vacía promesa
sino porque por amor había logrado la proeza
de confesarme lo que siente.

La comisura de sus labios parecían largarlas como ultimo hálito de vida
que el moribundo atina a dar.
Y esa noche murió alguien
y antes de clarear el día con fuerza vital nació mi hombre nuevo.

Con actitud desafiante lo rete a que me lo dijera.
Soñé meses con que cumpla tan impredecible  odisea
qué aunque hubiese consultado una pitonisa,
o como los antiguos al mítico oráculo acudiera
no hubiera podido ni vislumbrar que esto seria algo que hoy ocurriera.

Se lo ve vacilante por su manera de hablar.
Y tímido por su manera de actuar.
Pero cada paso suyo se siente de piedra.
Y así se sienten seguras mis frágiles mariposas en el aire.

Y hoy con esas tres letras llenas de magia
siento que por fin alguien de verdad me ama.

Y hoy como nunca me siento digno de ser amado.
porque entregado en cuerpo y alma dignifico esa palabra.

Y hoy no es mi imaginativo deseo
de poder exhibir un novio como un trofeo.
ese verbo conjugado en presente
es lo que mi mente y alma sienten
al posarse mis ojos en los suyos
al entrelazarse nuestras manos pequeñas.

Ese verbo conjugado en primera persona
es resumen de sentir que ser suyo hace a mi mente dar vueltas.
volviéndome por fin más loco.

Anuncios