No hay consuelo
Cuando viste el mas bello de los cielos
y ufano en que era una odisea hiciste de todo para ennegrecerlo.

Y hoy busco mi horizonte limpio
en un montón de cielos penetrados por chimeneas y suciedad
Y no hay consuelo
para tan innecesaria soledad.

Solo hay desazón
cuando tenes que dejarlo ir y decir adiós
solo hay lagrimas.
De esas que duelen desde que salen
hasta que caen en las sabanas que solíamos compartir.

No encuentro consuelo.
No siento sosiego.
Mi mundo entero es mustio y es feo
con la certeza de que tu piel de leche y tus ojos de avellana no se posarán más en mi simiente.

Tímidas las lágrimas aparecen
porque hoy
siendo el hombre que soy
no encuentro consuelo.

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