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Marie Antoinette

Para aquellas directoras que hemos tenido que soportar trabajando

Aún no puedo olvidar que existís

porque habito mis días en tu castillo gélido

el cual dirigís como una reina de hielo de cabello como hebras de oro gastado

y ojos de un azul congelante.

Como si vivieras en una corte

te rodeas de cortesanas

que sienten que van a obtener premios y Flores

delatando a otros

y creando estratagemas

para caer en tu Gracia.

Y sin embargo poco te importa tu pueblo

al que te dirigís con mezquindad

y pequeñez

como Marie Antoinette.

Y pensando en su final

te podrías avivar

y cuidar a tus súbditos y cortesanos

porque entre escándalo y escándalo

pasos en falso y collares de diamantes que no te hacen brillar

como funcionaria

lucís como una mercenaria.

Ya podré olvidar que existís

porque nos define lo que amamos

y yo amo lo que hago

y a cada alumno al que le entrego mi alma.

26 de agosto de 2019

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María

¿Por qué miro a todas estas cosas que siento que me faltan para ser digno de ser?

Me miro en casi todos los espejos y me siento distorsionado.

Miro imágenes de otros y siento que soy menos que la nada.

Y nadie ama la nada ¿no? Seguir leyendo “María”

Santa Teresa de Jesús

Ya no es más mi heroína

ya no “muero porque no muero…”

ya mi cárcel no es mi cuerpo

ya no odio mi reflejo

y a veces todo eso se derrumba como un castillo de naipes.

Seguir leyendo “Santa Teresa de Jesús”

En mis propios enredos

Estoy perdido

y no pensaba que podía caer más bajo

y no pensaba que me podía perder más

y acá estoy mirando la encrucijada

cuesta abajo. Seguir leyendo “En mis propios enredos”

Una mirada frente a una invitación

Miradas que van y vienen. Y me percato de ellas al instante. Palabras que suenan a lo lejos. O quizás suenan muy cerca y yo pretendo no escuchar. Durante años decidí no escuchar. Pero siempre tuve muy buena vista, incluso mirando tras cristales dañados o empañados o sucios. Y al sentirme mirado, bajaba la cabeza. A veces aún lo hago. Como si estuviese desnudo. Y el corazón me late tan rápido como la cantidad de pensamientos. Sobre cómo no encajo. Sin dudas no pertenezco.  Sobre cómo me disfrazo sin demasiado éxito. Seguir leyendo “Una mirada frente a una invitación”

Las Palabras

“Yo creo que hicimos el amor desde la primera vez…”

me dijo como si se le escaparan las palabras

y las palabras son fuente creadora

y ahí cobra todo un nuevo sentido.

Seguir leyendo “Las Palabras”

Reflexión: El valor de pertenecer a un movimiento y mi experiencia en Enseña Uruguay

Por Fabián Álvarez

Por alguna razón siempre me sentí cómodo frente a un papel en blanco. Los trazos rápidos y nerviosos de mi mente que va más rápido que mis manos torpes. Desde niño siempre sentí que el papel, tanto para leer como para escribir eran el perfecto subterfugio donde se pueden construir otros mundos posibles, lugares donde pensar y dejar registro de las emociones y las experiencias. El valor de la memoria no es sólo relevante en los acontecimientos que marcan la vida del mundo sino también para nuestros minúsculos compases cotidianos, para poder mirar atrás y entender quienes somos. Mirar quienes fuimos. Seguir leyendo “Reflexión: El valor de pertenecer a un movimiento y mi experiencia en Enseña Uruguay”

Reflexión: a propósito de Viralata, la memoria, las palabras y los silencios

Acabo de salir de ver Viralata en la Institución Teatral El Galpón. Excelente obra con un gran texto que habla acerca de nuestras raíces, nuestra historia y de las palabras y los silencios. Se centra en la pobreza, en Artigas y en el olvido.

Caminé unas cuadras y me crucé con la puerta de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, lugar que conozco como la palma de mi mano, al punto tal que aún recuerdo el número de teléfono de su secretaría de memoria. No recuerdo a veces ni el número de mi propia casa. Seguir leyendo “Reflexión: a propósito de Viralata, la memoria, las palabras y los silencios”

En un instante del ómnibus

Medio despierto, medio dormido, con la cabeza apoyada en el respaldo del asiento. Medio entre sueños y medio dolido por un final agridulce que trato siempre de no evocar. 

Así estaba en un ómnibus, repleto de gente y sus miradas ausentes cuando de repente, una voz de mujer madura llama de forma casi incomprensible salvo para el receptor, que se acerque, que vaya a ella que a su lado, tres filas de asientos detrás, que había quedado libre un asiento para el. Seguir leyendo “En un instante del ómnibus”

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